yoga facial

¿Cómo iniciar en el Yoga facial?

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Los ejercicios faciales , o yoga facial , son una tendencia cada vez más popular en España y el mundo, junto con el masaje facial se han convertido en una manera natural de tonificar los músculos y piel de la cara logrando una apariencia más joven y fresca, hasta eliminan las arrugas. Hay aproximadamente 50 músculos en la cara, y ejercitarlos tiene muchísimos beneficios estéticos, fisiológicos y psicológicos, esto mejora la salud del cuello como la cara, y ayuda a combatir el estrés. Sin embargo, si no los ejercitamos o entrenamos correctamente acaban perdiendo tono.

El ejercicio nos puede ayudar a fortalecerlos y recuperar volúmenes perdidos, mejorando la movilidad y evitando posibles lesiones. Y es que si no te has dado cuenta el primer signo físico del estrés son las arrugas de la frente entre otras. Poner algo de trabajo en los músculos faciales puede ayudarte a tener una cara más atractiva para mostrar el mundo. 

Y es que, para lucir una piel joven sin imperfecciones, la industria cosmética ha diseñado una amplia variedad de tratamientos destinados a mejorar la apariencia física y salud de la piel, pero y ¿Qué pasa con los músculos de la cara?, que al final son los responsables de perfilar y contornear la silueta de la cara.. ¿Sabías que el yoga facial puede mejorar la estética de tu cara? 

En efecto, aunque muchos cosméticos ofrecen buenos resultados, no suelen funcionar por sí solos. Por eso, es necesario complementarlos con otros buenos hábitos como una buena alimentación y algunos ejercicios. 

 

Rutina de yoga facial

Hacer yoga facial cada día durante solo diez minutos a la vez hará una gran diferencia en tu apariencia. A medida que pasan las semanas y los músculos se vuelven más apretados, notarás las líneas duras alrededor de la boca y la piel flácida debajo de los ojos cada vez más clara y suave. 

Una rutina de yoga facial bien practicada y con constancia permite mantener los músculos del rostro firmes y elásticos. Corrige también la flacidez y activa la circulación, lo que aumenta la oxigenación del tejido, y con ello los beneficios de los cosméticos y la firmeza, además de relajar tensiones. Se trata de rutinas sencillas que funcionan como complemento de los tratamientos tradicionales centrados en cremas. 

Aquí te nombrare los ejercicios de yoga facial más populares actualmente en España, pero al final del articulo te diré mis 2 ejercicios favoritos para ejercitar los músculos de la cara, totalmente certificados científicamente, que me hacen feliz y sentirme cada día más bella. 

 

Yoga facial para evitar la flacidez y las arrugas prematuras 

 

1.- Fase preparatoria del yoga facial

Antes de todo lava tus manos y prepara tu cara con un lavado suave con agua tibia, usando un gel limpiador facial purificante como los Geles de Limpieza facial primasalud. Esto evitara que introduzcas bacterias a tu rostro durante el ejercicio facial. Repite la limpieza facial al terminar. 

 

2.- Ejercicios para la Frente.

Es aquí donde se reflejan las arrugas del estrés y preocupaciones. 

Antes de empezar, asegúrate de aplicarte una pequeña cantidad de humectante en la cara. Además, frota un poco en las yemas de los dedos también. Esto le impedirá desgarrar o tirar de la piel.   “OJO” cuidado con el humectante debe ser un humectante facial no una corporal, los humectantes corporales obstruyen los poros de la piel de la cara, no están formulados para la cara.

  1. Coloca los dedos en los párpados para mantenerlos en su lugar y luego levanta las cejas. Haz esto diez veces. Cuando estás acostumbrado al ejercicio puedes hacerlo sin usar los dedos. 
  2. Mira hacia adelante y tira de la frente apretada, como si estuvieras tratando de traerla de vuelta sobre la parte superior de tu cabeza. Mantenga la posición durante diez segundos y vuelva a hacerlo.   
  3. Este es un poco más difícil. Tire de la frente hacia atrás como en el ejercicio anterior. A continuación, trate de levantar cada ceja por separado. Haz cada ceja diez veces. 

 Los ejercicios de yoga facial los puedes hacer todos los días, varias veces al día. Son fáciles y no te quitan demasiado tiempo. 

 

3.- Ejercita el contorno de ojos 

  1. Cierra los ojos. Sosténtelos cerrados si es necesario. Entonces levanta las cejas tan lejos como puedan llegar. Esto ayudará a los músculos a contraerse y hacerse más fuertes.  Porque bajo los ojos, este ejercicio es realmente bueno. Ayuda a aliviar las bolsas, y hace que la sangre fluya mejor para deshacerse de esa ojera que la mayoría de nosotros tenemos a veces. 
  2. Luego, forma círculos con los dedos índices y pulgares, como si estuvieses simulando unas gafas. A continuación, ponlos alrededor de los ojos y úsalos para tensar la piel de arriba hacia abajo. Luego, parpadea unas 20 veces sin dejar de tensionar, sostén unos segundos y relaja. 
  3. Por otra parte, otra opción es colocar los dedos índices sobre cada una de las cejas y hacer presión hacia abajo. Mientras tanto, intenta levantar las cejas, relaja y repítelo 15 veces para evitar la flacidez de los párpados superiores. 

 

4.- Ejercicios para las mejillas 

  1. Sonríe tan fuerte como puedas, y al mismo tiempo pon los dedos encima de los pómulos. Empuja hacia abajo tan fuerte como puedas al mismo tiempo que sosteniendo la sonrisa. 
  2. Mira al espejo. Usando sólo un lado de tu cara, sonríe lo más ancho que puedas en ese lado. Levanta el músculo de la mejilla tan fuerte como puedas y sosténgalo durante diez segundos. Haz esto diez veces, luego cambia al otro lado de tu cara y comienza de nuevo. 
  3. Luego, inspira e hincha las mejillas con aire. Luego, dales pequeños golpecitos con las yemas de los dedos.
  4. Inspirar e hinchar los carrillos al máximo, relajar y repetir diez veces más. Torcer los labios a la derecha de forma que tiren del pómulo izquierdo y realizar la misma operación hacia la izquierda, de forma que tire bien del pómulo derecho. 
  5. Poner los carrillos y los labios en posición de soplar, hacer fuerza con los labios sin mover de lugar, manteniendo la presión al menos 10 segundos. Trata de sostener la tensión durante 10 segundos y suelta el aire de forma lenta. 
  6. Por otra parte, otra actividad consiste en torcer los labios. Primero, tuércelos hacia el lado derecho y, luego, hacia el izquierdo. 

Por último, recuerda que debes asegurarte de que ambos movimientos tensan los pómulos para conseguir buenos efectos. 

 

5.- Ejercicios del mentón 

Aquí es donde empiezas a notar la piel flácida. Así que éste es muy importante. 

  1. En primer lugar, imagina que has probado algo amargo, como un limón. ¿A qué te dedicas? Tiras de tus mejillas inferiores y la mandíbula hacia atrás lejos de tu boca.   
  2. Mantén la boca ligeramente abierta y tira de la mitad inferior de tu cara en una mueca o sonrisa. Ahora intenta ignorar los pómulos, sólo usa la mandíbula. Haz esto diez veces. Esto es genial para tirar del músculo hacia atrás y hacia adelante. Lo sentirás estirado como elástico. Esto tensará la piel que está empezando a hundirse. 
  3. Ahora pruébalo de un lado a la vez. Esto requerirá un poco de práctica, pero vale la pena hacerlo. De hecho, cuanto mejor te pongas en ello, más te darás cuenta de que está funcionando. La idea es conseguir los músculos de la cara tan apretados, debido al entrenamiento facial, que usted será capaz de hacerlos mientras está sentado viendo la televisión o incluso en su pausa de café en el trabajo. En el momento en que haya estado practicando durante unas semanas, usted encontrará que usted será capaz de hacer los ejercicios muy rápida y fácilmente. 

 

6.- Ejercicios de los labios 

Los músculos alrededor de tus labios se hunden bastante rápido a medida que envejeces, por lo que necesitas hacer este ejercicio regularmente. 

  1. Abre la boca de par en par. Ahora, sin cerrarlo, haz la letra O. Mantenga la posición durante tres segundos y hazla de nuevo. Haz esto diez veces hasta que te sientas cómodo con él, y luego tantas veces como quieras. 
  2. Coloque los pulgares debajo del labio superior. Tire suavemente y al mismo tiempo, tire hacia atrás con los músculos de la mandíbula. En otras palabras, tire de la barbilla hacia abajo como si estuviera estirando la línea de la barbilla. Haz esto diez veces. 
  3. Abre la boca lo más ancho que puedas. Ahora, tire de los músculos hacia los lados en el labio superior. ¡Imagínate que tienes picazón en la nariz y no puedes rascarla! ¡Ese es el elegido! 
  4.  Abre la boca de forma exagerada, ciérrala y completa 10 repeticiones. 
  5. Luego, pronuncia las vocales en voz alta con una expresión marcada, es decir, abriendo la boca tanto como te sea posible. 

 

7.- Líneas alrededor de la nariz 

Abre ligeramente la boca. Ahora levanta el labio superior hasta el lado de la nariz. Pruébalo primero con ambos lados, y luego uno a la vez. Usted encontrará que usted será capaz de hacer un lado fácilmente, pero el otro tomará un poco de empuje adicional para llegar allí. 

 

8.- Ejercita el cuello y elimina la papada 

  1. Para un cuello liso, cierre la boca y mire hacia arriba en el techo. Cuando te hayas estirado hasta donde puedas llegar, pon el labio inferior sobre el labio superior. A medida que practicas cada vez más, puedes estirarlo aún más haciendo lo anterior, pero al mismo tiempo que pones tus labios sobre el labio superior, sonríe lo más ancho que puedas. 
  2. Y finalmente, para esa barbilla doble tan importante, cierra la boca y mira el techo de nuevo. Sólo que esta vez haz que tu boca se convierta en una forma O. A medida que su práctica se vuelve más fácil, cambie de O a E y vuelva de nuevo. Alterna todo el tiempo que quieras con la condición de que sea cómodo. Sólo empieza con diez para empezar. 
  3. Levanta la barbilla y coloca la mano debajo de los músculos de la mandíbula, estirando hacia adelante y hacia arriba. También podemos intentar abrir la boca de manera suave en esta posición, estaremos así durante unos segundos y luego relajaremos. También se puede abrir la boca al máximo y mover la mandíbula inferior hacia dentro y hacia fuera alternativamente, sin disimular la tensión. Otro truco que ayuda mucho para eliminar el doble mentón es realizar la masticación de forma muy exagerada. 

Los ejercicios faciales son una muy buena manera de mantener esas arrugas a raya.

Recuerda volver a lavar tu cara luego de estos estos ejercicios de yoga facial, y realizar tu rutina de cuidado facial.

 

2 métodos alternativos de yoga facial 

El primero es la Risa 

Según los expertos, son entre 12 y 17 los músculos que usamos al sonreír, aunque este número puede variar dependiendo de muchos factores. El músculo elevador del ángulo de la boca, el del labio superior, el orbicular de los ojos, el risorio, el cigomático mayor y el cigomático menor. 

La sonrisa y, por extensión, la risa, hacen que el cerebro libere adrenalina, endorfinas, serotonina y dopamina. Todas estas hormonas están relacionadas con la reducción del dolor físico y emocional, el aumento del número de leucocitos y la mejora del sistema inmunológico. No resulta extraño que se conozcan popularmente como las ‘hormonas de la felicidad’. 

A nivel físico, la sonrisa no solo hace más atractivas a las personas, sino que ayuda a reducir la tensión muscular y combatir el estrés. Es un método natural de relajación que oxigena el organismo y que permite mantener la piel más tersa y joven. Por otro lado, una carcajada intensa y duradera moviliza los músculos del abdomen, favorece la digestión y eleva el ritmo cardíaco hasta tal punto que reír durante 15 minutos puede ser similar a dar un largo paseo en bicicleta. 

En el cerebro humano existe una neurona espejo que convierte la sonrisa en algo contagioso y es por eso que nuestra expresión influye también en el comportamiento de quienes nos rodean. Así, sonreír es una actividad tan beneficiosa para ti como para tu entorno. 

 

Fisiología de la risa

“En la risa se producen espasmos clónicos del diafragma en un número aproximado de dieciocho, y la contracción de la mayor parte de los músculos del rostroSe estiran hacia arriba el lado superior de la boca y sus esquinas. Se eleva el párpado superior, y también, hasta cierto punto, las cejas y el labio superior, mientras se arrugan de modo característico los rabillos de los ojos. Las ventanas de la nariz se dilatan moderadamente y se levantan, la lengua se extiende ligeramente y las mejillas se distienden y se elevan un poco. En las personas que tienen muy desarrollados los músculos de los pabellones de las orejas, tienden a adelantarse. La mandíbula inferior vibra o se retira un poco (sin duda para dar todo el aire posible a los pulmones distendidos) y la cabeza se echa hacia atrás cuando la risa es extrema. 

El tronco se estira e incluso comienza a inclinarse hacia atrás (lo cual sucede a menudo), y el dolor-fatiga en el diafragma y músculos abdominales accesorios produce una marcada flexión del tronco para el alivio de aquellos. Se dilata todo el sistema vascular arterial, con el consiguiente rubor por el efecto de los capilares dermales del rostro y cuello, y en ocasiones del pericráneo y las manos. Por esta misma causa, los ojos suelen adelantarse y se activa la glándula lacrimógena, ordinariamente hasta un grado que produce un brillo de los ojos, pero a veces hasta tal punto que las lágrimas fluyen por los canales adecuados”. 

Cuando aparece la carcajada, la intervención de músculos comienza a incrementarse notablemente: superciliares, elevadores de las narinas, los de los pabellones de las orejas, orbiculares de los párpados, maseteros, casi todos los de la laringe, las cuerdas vocales, los esternocleideomastoideos, los trapecios, el músculo cardíaco, el diafragma (que tiene una intervención decisiva), los dorsales, los intercostales, los abdominales; deben intervenir, en mayor o en menor grado, la gran mayoría de los músculos del cuerpo. 

 

Y el segundo  “EL BESO” 

Más de un centenar músculos se ponen en marcha para impulsar esta danza coordinada a la perfección para lograr un beso perfecto. Concretamente, en un beso participan 34 músculos de la cara, además de otros 134 de otras partes del cuerpo para adoptar una postura adecuada. 

Si bien no toma demasiado iniciar un beso, hay una serie de detalles en el mecanismo detrás de él. El músculo que no puede faltar es el orbicular de los labios, pero sería un beso en extremo simple si no participaran en él otros músculos como los encargados de mover los labios en diferentes direcciones: cigomáticos mayor y menor, el elevador del labio superior, depresor del labio inferior y depresor del ángulo de la boca; aquellos que nos permiten abrir y cerrar la boca como el pterigoideo lateral, pterigoideo medial, masetero y temporal; y músculos linguales como el geniogloso, palatogloso, estilogloso e hiogloso que permiten justamente mover la lengua en caso de que se necesitase.

Además de estos músculos, se involucran muchos otros al momento de cerrar los ojos, de mover la cabeza y el cuello para no chocar con la otra persona; y eso sin mencionar todos los demás que se necesitan para estar sentados o parados y para abrazar o tomar de la mano (entre otras cosas que suceden) durante el beso. Puede sonar como un proceso que implica mucho trabajo, pero quizás las sensaciones que desencadena hagan que valga la pena. (Wilson, s.f.) 

 

Sensaciones 

Hablando de sensaciones, tenemos que dar crédito al nervio facial que lleva los impulsos obtenidos en nuestro rostro, labios y lengua hacia el cerebro. Una vez que se ha producido esto, una cascada de químicos se produce y libera -como respuesta- en todo nuestro cuerpo. Es por estos productos que nos sentimos como nos sentimos al besar. Podemos agradecer a la oxitocina por el vínculo que creamos con la otra persona, a la dopamina por el placer resultante, a la serotonina por los sentimientos felices y optimistas, y a la adrenalina por efectos más bien físicos como un aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, entre otros. (Wilson, s.f.) ¡Con resultados tan positivos, no es una sorpresa que las personas lo disfruten! 

Hay muchos otros elementos que poseen roles importantes al besar, desde factores psicológicos que influyen en nuestra manera de percibir un beso, hasta la química de la atracción por la otra persona; haciendo que cada uno sea indiscutiblemente único. 

Al fin y al cabo, no importa mucho cómo ni por qué lo damos, un beso, desde el más simple al más complejo, suele ser bueno para ti y para la salud de piel. 

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